BIO

             Photo by Laila M. White
Photo by Laila M. White

Laila Mai White, una artista multidisciplinaria con sede en España, destaca por su excepcional versatilidad como bailarina, fotógrafa, y artista visual. Criada en los Campos de Refugiados de Tindouf en Argelia y establecida en España desde su infancia, su vida está impregnada de una dualidad única: dos madres, dos muletas y una hermana gemela, una combinación que reflejan su autenticidad y singularidad.

Desde su juventud, el movimiento y la fotografía han sido sus refugios—lugares donde las sombras se encuentran con la luz y lo inacabado toma forma. Para Laila, el arte no responde preguntas, las expande; es una exploración constante de historias fragmentadas y límites difusos entre lo que se pierde y lo que permanece.

Sus muletas, inseparables y esenciales, no son solo un apoyo físico, sino un símbolo de complicidad con el mundo que habita. «¿Qué seríamos sin esta complicidad única?», reflexiona, dejando que su obra traduzca lo que las palabras no alcanzan.

En su trabajo, Laila plantea: ¿cómo dialogan el movimiento y la quietud, la luz y la sombra, en aquello que nunca termina de completarse? Sus piezas no buscan respuestas definitivas, sino que invitan al espectador a encontrar su propia interpretación, a descubrir, en lo incompleto, un reflejo de su propia experiencia.

Laila Mai White is a multidisciplinary artist based in Spain, celebrated for her exceptional versatility as a dancer, photographer, and visual artist. Raised in the Tindouf Refugee Camps in Algeria and settled in Spain since childhood, her life is imbued with a unique duality: two mothers, two crutches, and a twin sister—a combination that reflects her authenticity and singularity.

From an early age, movement and photography have been her sanctuaries—spaces where shadows meet light and the unfinished takes shape. For Laila, art does not answer questions; it expands them. It is a constant exploration of fragmented stories and blurred boundaries between what is lost and what remains.

Her crutches, inseparable and essential, are not merely physical supports but symbols of a profound complicity with the world she inhabits. «What would we be without this unique companionship? she reflects, allowing her work to translate what words cannot express.

In her work, Laila asks: how do movement and stillness, light and shadow, engage in dialogue within that which is never fully complete? Her pieces do not seek definitive answers but invite the viewer to find their own interpretation, to discover, in the incomplete, a reflection of their own experience.